En Guatemala se dice cuando toca salir corriendo a lo bestia, casi en modo pánico, para zafarse de un clavo, un pleito o algo que se puso feo. También vale para ese momento en que todo se descontrola de golpe y la gente se dispersa. No es correr por deporte, es correr por supervivencia.
"Íbamos tranqui por la zona 1 y de la nada cayó la poli por el relajo. Mi cuate gritó “¡vámonos!” y todos sufrimos carrera, hasta se me quedó el zapato tirado."