Se le dice a alguien que va de agrandado, como si fuera la gran cosa, caminando inflado y sobrando a todo el mundo. El chiste es que por fuera se hace el importante, pero en realidad no asusta ni impresiona a nadie. Es una forma bien formoseña de bajarle los humos sin ponerse pesado.
"Mirá al Juanca, pecho afuera y cara de malo porque se compró zapatillas nuevas. Dejá, es alto taco de monte, en dos cuadras se le pasa."