Ponerse chido

En México, ponerse chido es ponerse bien, mejorar o quedar en buen plan. Puede ser que te arreglaste y te ves chido, que la fiesta se puso buena o que ya te alivianaste del bajón. Es bastante común y no es solo de Campeche, pero allá también se usa a gusto.

"Ayer andaba todo desvelado, pero me bañé, me eché perfume y ya me puse chido. Vámonos al malecón, que hoy sí jalo."

Armar un gallo

En Campeche se usa para decir que vas a armar un fiestón o un desmadre con la banda, de esos con música a todo volumen, chelas frías y comida pa’ aguantar. También puede ser montar un plan bien prendido aunque sea improvisado. Si alguien dice que va a armar un gallo, prepárate porque se va a poner bueno.

"Este finde armamos un gallo en la playa, compa: bocina, chelas y ceviche. Caile temprano porque luego se llena y el desmadre se prende macizo."

Vale vil

Expresión muy de Campeche para decir que algo te da igual, que no te mueve ni un pelo o que no piensas meterle energía al asunto. Es como soltar un “me da lo mismo” pero con sabor local y un puntito de desinterés. Va perfecta cuando pasas del drama y sigues en lo tuyo.

"¿Que si vamos al festival? Nel, vale vil. Mejor me quedo en la casa con unas chelas y una peli, que el calor está criminal."

Embargarse

En Campeche se dice cuando alguien se queda sin palabras, sin excusas o sin salida, como que se le trabó el cerebro y ya no sabe ni qué inventar. También aplica cuando lo cachan en la movida y se queda con cara de yo no fui. Suena chistoso porque parece cosa legal, pero aquí es puro oso.

"Le dije: ¿y el dinero de la tanda? y el vato se embargó, se quedó calladito, viendo al piso, y nomás soltó una risita como si con eso se arreglara."

Armar un merequetengue

Se dice cuando se arma un desmadre sabroso o un alboroto de los buenos, de esos donde ya nadie entiende qué pasó primero. Puede ser fiesta descontrolada, pleito, chisme o puro relajo que se sale de las manos. En Campeche suena bien natural y hasta da risa decirlo cuando todo se pone intenso.

"En la posada, el compa llevó bocina, pusieron cumbia y en dos canciones ya se armó el merequetengue, todos arriba de las sillas y la tía gritando que le bajaran."

Estar a la cuarta y media

Se dice cuando alguien anda bien sacado de onda, desorientado o sin entender qué está pasando. Es como ir en piloto automático, pero sin manual. Puede ser por sueño, por el calorón, por el estrés o por unas copas de más. En Campeche suena muy de barrio y queda perfecto para describir a quien anda ido.

"Salimos del antro y el Beto ya estaba a la cuarta y media, se fue pa’ otro lado y acabó pidiendo pan de cazón en una farmacia."

Palo de Campeche

Dicho campechano para decir que alguien está flaquísimo, tieso y largo, como un palo. Se usa en plan carrilla, sin tanta mala leche, para describir a quien parece que no ha visto un taco en semanas. El guiño viene del famoso palo de Campeche, un árbol muy nombrado por la zona. Y sí, suena bien local.

"Mira nomás al Juan, anda bien palo de Campeche, le sopla el norte y lo doblan como antena, compa."

Chinita de amor

Apodo cariñoso bien campechano para decirle a tu pareja o a alguien que traes bien clavado en el corazón. Es como decir mi amor, mi vida o mi cielito, pero con ese toque local que suena más tierno y meloso. Se usa en plan romántico, de mensajito cursi o de arrumaco sin pena.

"Le escribí a mi chinita de amor que al rato paso por ella, que se ponga guapa porque la voy a invitar a unos panuchos y a ver el malecón."

Echarse un recalentado

Se dice cuando te comes lo que sobró de ayer, ya recalentado, normalmente después de una fiesta, una reunión o una desvelada. En Campeche es casi tradición: el recalentado puede ser tacos, cochinita, guisos o lo que haya, y siempre cae de lujo para revivir. Y sí, a veces sabe mejor al día siguiente.

"Amanecimos bien crudos y mi tía sacó lo que quedó de la reunión: cochinita y frijol con puerco. Nos echamos un recalentado con tortilla calientita y santo remedio."

Vivir la papa

Dicho campechano para soltar que alguien anda viviendo bien a gusto, con la vida resuelta y cero preocupaciones. Es como decir que está en modo vacaciones, disfrutando sin culpa y sin estrés, dándose sus gustitos y presumiendo tantito. Suena relajado y medio envidioso, pero con buen rollo.

"Mira al Juan en la playita con su coco loco y los lentes nuevos, sin chambear ni tantito. Ese vato sí anda viviendo la papa, y uno aquí sudando la gota gorda."

Estar de tuch

Expresión campechana para decir que alguien anda de mirón, husmeando o metiéndose donde no lo llaman. Es ese que se queda con las antenas paradas, oyendo todo y viendo todo, pero poniendo cara de yo ni sé. Se usa para regañar o para echar carrilla cuando alguien está bien chismoso.

"Oye, ya deja de estar de tuch en la puerta, ¿no? Si vas a ayudar, entra, y si no, vete a sentar y deja el chisme."

Andar de castillo

Se dice de quien anda bien alzado, con aires de grandeza y pose de gente fina, como si viviera en un castillo. Va presumiendo, mirando por encima del hombro y creyéndose la mera mera, aunque en realidad no tenga tanto o esté puro farol. Sirve para bajarle tantito los humos con humor campechano.

"Mira al Pepe, se compró unos lentes pirata y ya ni saluda. Desde que lo subieron de puesto anda de castillo, bien alzado el compa."

Chomta

En Campeche se usa como forma de llamar a un compa, un cuate, tipo decir bro o carnal. Va con confianza y buen rollo, como cuando saludas a alguien de tu banda o le pides paro. No es para hablarle así al profe o al jefe, a menos que quieras meterte en broncas.

"¿Qué onda, chomta? Ya llegué al parque con la reta armada, trae el balón y unas chelas, que hoy sí nos desquitamos."

Estar bien pollo

Se dice de alguien que anda bien verde o bien menso, como distraído y sin agarrar la onda. Es ese compa que está en la luna, se le va el pedo y no entiende ni el chiste aunque se lo expliquen con dibujitos. Suena burlón, pero más de carrilla que de insulto pesado.

"Oye, Juanito, ya te expliqué tres veces y sigues bien pollo. Ponte trucha, porque al rato te chamaquean y ni cuenta te vas a dar."

Estar frito

Se dice cuando alguien está reventado de cansancio, sin pila y con cara de que se va a quedar dormido donde lo agarre la vida. También puede sonar a que estás medio atontado por el desvelo. Es de esas frases simples pero bien efectivas, porque todos hemos estado fritos alguna vez.

"Ayer me aventé doble turno y luego el camión se tardó mil años, ando bien frito, si me siento tantito me quedo jetón."

Estar en la olla

Se dice cuando alguien anda bien despistado, en su mundo, como si trajera la mente flotando y no cachara ni una. Es el típico que le hablas y te contesta tarde o con cara de ¿qué? En Campeche suena muy de compas para bajarte a la tierra sin ponerte pesado.

"Oye, Juanito, te llevo media hora hablando y tú sigues en la olla, pensando en las caguamas del finde y ni has visto que ya se quemó el arroz."

Zarpe

En Campeche, un zarpe es la última chela o el último trago antes de dar por terminada la noche. Es como decir: ya vámonos, pero primero el cierre con broche de oro. Tiene sabor a puerto y a banda, y si lo dices bien, hasta parece que el antro es un barco.

"Ya vámonos, compa, pero antes échate un zarpe, que si no, mañana amanezco con cara de lunes y sin chisme."

Chingón de ocasión

Se dice cuando algo está chingón, pero en plan de suerte o porque se dio la ocasión, no porque sea lo normal. Es como: hoy sí se alinearon los astros y salió de lujo. Suena muy mexicano y bien callejero. Ojo, lleva palabrota, así que úsalo con confianza solo con compas.

"Fuimos al antro sin plan y se armó una fiesta chingón de ocasión, hasta el DJ se rifó y acabamos cantando a grito pelado."

Echar el cahuamazo

En Campeche se dice cuando te vas con la banda a echar la hueva y armar plan tranqui, casi siempre cerca del malecón o la playita, con una caguama bien fría en la mano. No es fiesta intensa, es relax con brisa y chisme. Si hay atardecer, ya es nivel pro.

"Ya salí de la chamba, compa. Caile al malecón con la hielera, que hoy toca echar el cahuamazo y ver el atardecer con una caguama bien fría."

Armar la vaca

Se dice cuando entre la banda se juntan para cooperar y hacer un fondo común, normalmente para comprar chelas, botana, carne asada o lo que se vaya a armar en la reunión. Es el clásico pase de charola, pero en modo compas y sin tanta formalidad. Si no cooperas, igual te van a tirar carrilla.

"Ey, raza, armen la vaca: yo pongo el hielo, tú las chelas y que alguien caiga con la botana, porque al rato nos lanzamos al malecón y se va a poner bueno."

Rojo vivo

Se dice cuando alguien se pone coloradísimo del coraje o la vergüenza, como si le subiera el calor a la cara. En Campeche lo sueltan para pintar que la persona está bien encendida, a nada de explotar o de soltar el regaño del siglo. No es literal, pero se entiende clarito.

"Le dije al profe que se le olvidó revisar mi tarea y se puso rojo vivo, hasta empezó a hablar rapidito y a manotear como si fuera pleito."

Ir a la marabunta

Se dice cuando vas a un sitio en bola, con toda la banda, la familia o la pandilla completa, como una avalancha humana. No es ir tranquilo, es llegar en montón, haciendo bulla y armando ambiente. En Campeche suena muy de plan: nadie se queda en casa y el que se raje, que avise.

"Cae al malecón, pero vente temprano, porque vamos a ir a la marabunta con primos, tías y hasta el compa del compa, y luego ni lugar hay."

Estás que no friegas una abeja

Se le suelta a alguien que anda en modo flojera extrema, tan inútil ese día que ni para espantar una abeja se mueve. Vamos, que no hace nada de nada y encima con una pachorra que desespera. Es regaño con humor campechano, de esos que pican pero dan risa si te cae bien quien te lo dice.

"Juanito, ya deja el celular y échame la mano con los trastes, porque hoy estás que no friegas una abeja y la casa parece tianguis."

Estar en la loquera

Se dice cuando alguien anda en su rollo bien loco, haciendo o diciendo cosas raras, exageradas o medio sin sentido. No siempre es insulto, a veces es puro cotorreo para señalar que se está viajando, improvisando o actuando sin pensar mucho. En Campeche suena muy de barrio y queda perfecto para bajar a alguien de su nube.

"El vato llegó diciendo que iba a poner una alberca en la azotea con una manguera y dos cubetas, y todos: ya estás en la loquera, compa."

Andar en friega

Se dice cuando traes un chingo de cosas encima y andas a las carreras, de un lado a otro, sin chance de sentarte ni tantito. Es estar bien ocupado, pero en modo corredera, como si el día te fuera persiguiendo. Muy de la vida diaria, entre chamba, pendientes y mil vueltas. Y sí, cansa sabroso.

"No me marques ahorita, mano, ando en friega: salí de la chamba, pasé por las tortillas, el mandado y todavía tengo que ir por mi jefa."

Chulear

En Campeche y en buena parte de México, chulear es echarle flores a alguien, piropear o halagar de más, a veces con intención de quedar bien o de ligar. Puede sonar tierno o medio empalagoso, según el tono y la confianza. Vamos, que te suben el ego a cucharadas y tú ni cómo bajarlo.

"En la posada se la pasaron chuleando a María por el vestido y el peinado, y ya andaba bien creída, como si fuera la reina del malecón."

Está de hueso colorado

En Campeche se usa para decir que algo está buenísimo, impresionante o a otro nivel, como cuando una fiesta, una comida o un plan te dejan con la boca abierta. Es una forma muy local de soltar admiración y dejar claro que estuvo de lujo. Suena rarito si no eres de ahí, pero engancha.

"Vato, el pan de cazón que nos aventamos en el malecón quedó de hueso colorado, hasta el compa que no come pescado se repitió y todo."

Achocar

En Campeche se usa para decir que te topaste con alguien o que chocaste con una persona sin querer, normalmente de forma casual y sin mala onda. Es como “me lo encontré” pero con sabor local, a veces literal de ir distraído y pegar el llegue. Suena muy de calle y bien campechano.

"Iba bien distraído en el mercado y fui a achocar con Juan, casi tiro las naranjas. Nos quedamos platicando un rato y ya hasta se me olvidó a qué iba."

Estar de película

Se dice cuando algo está tan impresionante, bonito o intenso que parece sacado de una peli. Puede ser una fiesta, un paisaje, un plan o hasta un drama bien armado. En Campeche suena a que estuvo de lujo, con vibra cinematográfica y todo. Vamos, que lo viviste y te sentiste protagonista un ratito.

"Vato, el atardecer en el malecón estuvo de película, luego cayó la banda con bocinas y la peda se puso bien recia, parecía videoclip."

Apantallar

Se dice cuando alguien quiere impresionar a la banda, presumir o deslumbrar, aunque en el fondo sea puro show y poca sustancia. Puede ser con ropa, lana, carro, contactos o actitud. Va con ese toque de fanfarronería y de querer verse más de lo que es. Y sí, a veces da risa de lo obvio.

"Llegó con lentes oscuros de noche y diciendo que conoce al alcalde, pero ni lo pelaron. Ese vato nomás anda apantallando en la fiesta con puro cuento."

Estar hecho un sabucán

En Campeche se dice de alguien que anda bien tirado a la flojera, relajadísimo y sin prisa por nada. Es como estar en modo hamaca, con el calor pegando y la vida resbalando. Puede sonar a envidia o a reclamo, según el tono. Vamos, que estás tan a gusto que ni el mundo te mueve.

"Juancho, te marqué todo el día y ni tus luces. ¿Qué onda? Nah, compa, andaba en la playa hecho un sabucán, con sombrero, una chela y viendo pasar las nubes."

Estar en la movida

Se dice cuando alguien está metido en el ajo y al tanto de lo que se cuece: el chisme, el cotorreo y hasta el drama del barrio. No es solo enterarse, es estar presente, tener conectes y saber quién anda con quién y por qué. Útil, peligroso y un poquito adictivo, la neta.

"No le digas nada a la comadre, mano, que esa señora está en la movida y en dos días ya lo sabe medio Campeche, hasta el del puesto de panuchos."

Armar la machaca

En Campeche se dice cuando alguien arma un desmadre bueno, ya sea un alboroto, una fiesta improvisada o un relajo que se sale de control. No es necesariamente bronca, más bien es ruido, cotorreo y ambiente a lo loco. Vamos, que se prendió la cosa sin avisar y nadie se quiso ir.

"Íbamos tranquis por el malecón y de la nada el compa sacó la bocina, llegaron dos hieleras y armamos la machaca hasta que nos corrieron los polis."

Hacerle al abuelo

En Campeche se dice cuando alguien se pone exagerado y dramático por cualquier tontería, como si estuviera actuando en telenovela. Es hacerse el sufrido, quejarse de más y buscar tantita lástima o atención. Va en plan carrilla, para bajarle dos rayitas al show y que no se ponga intenso.

"Ya, deja de hacerle al abuelo, compa. Nomás se te tiró el refresco y ya andas como si te hubieran cancelado la quincena."

Irse por la rama

Se dice cuando alguien se sale del tema y empieza a dar vueltas, mete historias de relleno o se pone a explicar de más para no llegar al punto. Vamos, que en vez de ir directo, se trepa a la rama y se queda ahí. Sirve para cortar el rollo y pedir que hablen claro, sin tanto cuento.

"Ya, ya, pero no te me vayas por la rama, compa: ¿sí fuiste o no fuiste a la fiesta y quién pagó la cuenta?"

Ñorquear

Verbo bien campechano para decir que te sales a la calle a dar la vuelta y platicar sin prisa, nomás por convivir. Es andar de ocioso con los compas, echando chisme, viendo quién pasa y dejando que la tarde se vaya sola. No es perder el tiempo, es terapia barata y con brisa.

"Ya salí del jale, vámonos a ñorquear al malecón, a ver si cae el chisme y nos topamos a la banda."

Andar construyendo

Se dice cuando alguien se está tardando un montón en hacer algo, como si estuviera armando una obra en vez de una tarea simple. Sirve para meter prisa con burla, tipo: ya apúrate, no exageres. En Campeche suena bien de barrio y con cariño, pero igual pica tantito si andas muy lento.

"Órale, primo, nomás ibas por las llaves y ya pasó media hora, ¿andas construyendo o qué? Ya vámonos que se nos hace tarde."

Contar campechanadas

Se dice cuando alguien se pone a soltar historias medio inventadas o bien exageradas, pero en plan cotorreo, para hacer reír o echarse el cuento. No es tanto mentir con mala leche, más bien adornar la realidad hasta que ya parece leyenda. Muy de sobremesa, de compas y de puro relajo.

"Ya empezó el Beto con sus campechanadas, que si en la playa vio un tiburón del tamaño de una combi y que le guiñó el ojo."

estar en el tamal

Se dice cuando estás atorado en el tráfico de lo lindo, de esos embotellamientos donde no hay salida, ni atajo, ni santo que te saque. Vas a vuelta de rueda, el calor pegando y tú ya resignado viendo cómo se te va la vida en el volante. Muy campechano para quejarse con humor del caos vial.

"Compadre, no me esperes con el pan de cazón, estoy en el tamal en la avenida y esto está parado. Ni pa' delante ni pa' atrás, puro claxon y sudor."

Pasarse de verde

En Campeche se dice cuando alguien se pasa de lanza con lo verde: se pone demasiado alburero, cachondo o con doble sentido y ya incomoda. También aplica si se avienta comentarios subidos de tono en el momento menos indicado. Vamos, que no es ser gracioso, es pasarte de confianza y quedar como intenso. Y sí, da pena ajena.

"En la comida familiar el compa empezó con albures frente a la abuela y mi tía nomás lo miró feo: ya te pasaste de verde, bájale dos rayitas."

Andarse por las teclas

Dicho campechano para cuando alguien se la pasa dando vueltas, insinuando y mareando la perdiz en vez de decir las cosas de frente. Vamos, que no va al grano y te trae con el cuento. Se usa mucho para apurar a alguien a que suelte lo que quiere o lo que piensa, sin tanto rodeo.

"Ya deja de andarte por las teclas y dímelo claro, ¿sí vas a venir a la fiesta o nomás me estás mareando desde ayer?"

Estar chido feliciano

Se dice cuando andas bien contento y todo te parece chido, como si la vida te estuviera aplaudiendo. Es esa felicidad exagerada de cuando te salió algo redondo, te cayó lana o te invitaron los tacos. Suena muy de cotorreo y se usa para presumir buen mood sin ponerse cursi.

"Me pagaron hoy y encima mi compa se rifó con los tacos, ahorita ando chido feliciano, ni me hablen de problemas."

Dar el daño

En Campeche se dice cuando alguien se pasa de copas y se pone a hacer desmadre: grita, arma pleito, se cree el alma de la fiesta y termina siendo el show, pero del malo. Vamos, que no solo anda borracho, anda causando daño social y dando pena ajena. Útil para señalar al que ya se salió de control.

"Anoche en la vaquería, el Juan ya andaba dando el daño: se subió a la mesa, tiró la botana y todavía quería cantar como gallo, qué oso."

Ruca

En Campeche y en buena parte de México, ruca se usa para decir casa, depa o el cantón, en plan bien casual. Es el típico lugar donde cae la banda, suena la bocina y siempre aparece comida aunque nadie la haya pedido. Ojo, en otros lados también puede ser la novia o una señora, según el contexto.

"Cáele a mi ruca el sábado, armamos la carnita, tú trae las chelas y unas botanas, que ya urge cotorrear y bajar el estrés de la chamba."

Echar la tabla

En Campeche se dice cuando alguien se avienta a coquetear sin pena, tirando el piropo directo y medio descarado. Es como “tirar el rollo” pero con más atrevimiento, de esos que no preguntan y nomás llegan con todo. Puede sonar chistoso o intenso, según el tono y la confianza que haya.

"En la fiesta, Ramón andaba echándole la tabla a Laura bien descarado, y ella nomás se reía y le decía: ya bájale, ¿no?"

Echar la chancla

En Campeche se dice cuando alguien se va a caminar o a hacer ejercicio, pero en plan relax, sin matarse ni ir a romper récords. Es como decir voy a mover el cuerpo tantito, a despejarme y ya. Suena muy de andar en chanclas, con calma y sin drama. Y la neta, así da gusto.

"Ahorita regreso, voy a echar la chancla al malecón tantito, que ya me pegó el cafecito y ando bien inquieto."

No le hagas tanto chucuchucu

Se dice para bajarle el drama a alguien o para que no le dé tantas vueltas a un asunto. Es como un no te rayes o no exageres, pero con sabor campechano y medio cantadito. Sirve cuando alguien anda intenso, armando novela por cualquier cosa. Y sí, suena chistoso, por eso pega.

"Otra vez te clavaste porque te dejó en visto, compa. Ya suelta el celular y vámonos por unos panuchos, no le hagas tanto chucuchucu."

Tener la mochilita llena

Dicho campechano para soltar que alguien trae lana de sobra, que anda bien forrado o que le cayó una buena feria. No habla de una mochila literal, es más bien la idea de traer el dinero a reventar y por eso se da sus lujos. Suena medio presumidón, pero también puede ir en plan broma.

"Mira al Jorge, hoy sí trae la mochilita llena, ya pagó las chelas, los tacos y hasta le dejó propina al mesero, qué bárbaro."

¡A cuento de queso!

Dicho campechano para soltar cuando alguien sale con una cosa que no viene al caso, mete un comentario rarísimo o hace algo fuera de lugar. Es como decir ¿y eso a qué viene? o ¿de qué hablas?, pero con ese toque local medio burlón. Sirve para cortar el rollo y dejar claro que se mamó.

"Estábamos bien serios en la junta y el Beto se puso a vender tamales por WhatsApp. Yo nomás le solté: ¡a cuento de queso!, compa."

Andar en castillo

Se dice cuando alguien anda bien ido, distraído o en su mundo, como si estuviera pensando en cualquier cosa menos en lo que pasa enfrente. Es ese compa que le hablas y te contesta tarde, o te mira con cara de ¿mande? Muy campechano y bien útil para quemar tantito sin insultar tan feo.

"Le estoy explicando a Juan el plan pa' la carnita asada y el vato anda en castillo, nomás asiente y ni sabe qué onda, compa."
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