Expresión orientalísima para cuando algo te tumba el ánimo de un solo golpe, como si te cayera un martillazo en plena ilusión. Se usa cuando una noticia o situación te deja frío, desinflado y con cara de pocos amigos. Es decepción dura, de esa que provoca ganas de soltar un par de groserías, pero igual uno se ríe para no llorar.

"Hermano, me arreglé, pedí prestado pa' la entrada y al final cancelaron la rumba por falta de luz, qué caña'martillo, me quedé emperifollao viendo novelas con mi mamá."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!