Se dice de un chamo en el que confías de verdad, de los que no te dejan mal parado. Es ese pana que te hace el favor sin preguntar mucho, te guarda el secreto y te cubre si la cosa se pone fea. Suena muy venezolano y bien de calle, como para separar al serio del puro hablador.
"Andrés es chamo de confianza, le dejé la moto, las llaves y hasta el cargador, y el pana me la devolvió full y con el tanque casi lleno."