En Panamá se usa para decirle a alguien que ponga atención o que haga caso a lo que le están diciendo. Es como “presta atención” o “escucha bien”, pero en modo calle y sin tanta formalidad. También vale para cuando alguien anda en su mundo y toca aterrizarlo. Suena regaño suave, pero efectivo.
"Ey, Javi, échale cuenta al profe, que ahí mismo está tirando la clave del examen y tú mirando el celular como si nada."