En Cundinamarca se usa embalarse cuando alguien se mete en mil cosas a la vez, se emociona de más o se llena de problemas y luego no sabe cómo frenar. Es como arrancar en bajada sin frenos y terminar ahogado en vueltas. Muy de ponerse en un camello gigante por andar diciendo que sí a todo.

"Me embalé aceptando trabajos, favores y hasta cuidar el perro del vecino, y ahora estoy trasnochando con tinto frío, todo estresado, preguntándome en qué momento me metí en este camello tan bravo."

En Tolima se dice cuando alguien se acelera y se emociona de más, se mete de cabeza en algo sin pensarlo mucho. Puede ser con un proyecto, una compra, una pelea o hasta con un romance que va a mil por hora. Vamos, que te embalaste y ya no hay quien te frene. Y luego vienen los ay, no debí.

"Camilo se embaló con el negocio, pidió plata prestada y ya anda prometiendo ganancias. Ahora vive pegado al celular, trasnochado y con cara de no haber comido ni un tamal."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!