Expresión muy usada en La Pampa y otras zonas de Argentina para decir que alguien está al pedo, sin hacer nada útil y boludeando fuerte. Es como estar perdiendo el tiempo de la forma más poco productiva posible, mirando el techo o haciendo cualquier pavada. Suena medio tierno, pero también te marca que estás rascándote mal.
Se dice cuando estás al pedo, sin nada útil que hacer, perdiendo el tiempo o simplemente tirado mirando el techo. Vale para un rato o para todo el día, y suele llevar un toque de culpa o de chicana. Muy rioplatense, de esas frases que te pintan la vagancia en dos palabras.
Se dice cuando alguien está sin hacer nada útil, perdiendo el tiempo o de vago, como esperando que la vida le resuelva sola. También vale para cuando estás desocupado y te quedas dando vueltas sin plan. Es bien de calle y suena medio burlón, como diciendo: ponete las pilas, ¿no?