Se dice cuando estás con el ánimo por los suelos, medio tristón o sin ganas de nada, normalmente por algo puntual. Vamos, que te ha dado el bajón y se te nota en la cara. No es algo exclusivo de La Rioja, se usa en un montón de sitios, pero en cualquier bar te lo sueltan sin problema.
Se dice cuando estás triste, desanimado o sin ganas de nada, como con la energía por los suelos. Puede ser por un problema, por cansancio o simplemente porque el día te salió torcido. Es bastante común en el habla diaria y suena más suave que decir estoy deprimido, pero igual se nota el bajoneo.