Se dice cuando quedas atrapado en un atasco de tráfico, de esos que no avanzan ni un metro y te dejan mirando el volante como si fuera culpable. En Chile es súper común decir taco para el embotellamiento. Ideal para quejarse con drama porteño y jurar que la próxima te vas caminando, aunque sea cerro arriba.
"Loco, salí con tiempo y aun así llegué tarde, me quedé en un taco brígido por el puerto y los micros ni se movían, puro bocinazo y cero avance."