Se dice cuando ya estás mamado, hartísimo, al borde de perder la paciencia. Es como tener el timbre sonando sin parar en la cabeza y tú pensando: ya, por favor. Sirve para quejarte de alguien, de una situación o de un día pesado. Suena muy de acá y se usa con ganas.

"El vecino lleva dos horas con la misma carreta y yo ya estoy hasta el timbre, me voy a hacer el loco y me encierro."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!