En el Valle se usa para decir que le montaste una jugada a alguien: lo engañaste, lo volteaste o le cambiaste el plan sin que se diera cuenta. Puede ser en buena, tipo sorpresa, o en mala, tipo dejarlo pagando. Vamos, que lo llevaste por un lado y le saliste por otro. Y sí, a veces da risa, a veces da rabia.
"Le dije a mi primo que íbamos al centro comercial y le hice el cajón: lo monté en el carro y terminamos en la fiesta sorpresa con salsa a todo volumen. El man quedó tieso."