Se usa cuando alguien toma decisiones al azar, sin pensarlo mucho, como cuando uno escoge algo al tin marín de do pingüé. Es esa actitud de dejar que la suerte decida, casi como lavarse las manos y decir que sea lo que Dios quiera, aunque luego uno se haga el sorprendido con el resultado.

"No sabía si escribirle a la ex o acostarse a dormir, así que decidió jugarle al tin marín con el celular en la mano y terminó mandándole un mensaje larguísimo a las tres de la mañana."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!