Se dice cuando alguien se calla de golpe y se aparta, como nene retado que sabe que metió la pata. Sirve para describir a quien decide no opinar, no meterse en quilombos o quedarse mirando desde afuera para que no lo prendan fuego. Va con ese aire de me hago el boludo y espero que pase.
"Cuando saltó el tema de la guita en el asado, Maxi se mandó al rincón y se quedó cebando mate, mirando el piso, sin decir ni mu."