Golpe fuerte o caída aparatosa que te agarra desprevenido y te deja pagando. Se usa cuando te vas de trompa contra el piso o contra algo, bien ridículo, mientras todo el mundo se ríe. Es ese porrazo que después contás entre amigos y te cagás de risa, aunque en el momento casi lloraste.

"Venía canchero mirando historias en el celu, pisé mal la vereda rota y me pegué un ramplimazo que hasta el colectivero frenó para reírse."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!