Se dice cuando alguien está de mal humor mal, con bronca encima y cero paciencia. Va con la mecha cortísima y cualquier pavada le cae como una patada. En Buenos Aires suena bien con ese alta para subirle el volumen a la mala onda. Ojo, no es que sea malo, es que hoy está intratable.
"Che, hoy ni lo mires a Nico. Tiene alta mala leche y si le preguntás por el laburo te manda a freír churros y te revolea el mate."