Se le dice a alguien cuando está en cualquiera, distraído o colgado mirando al infinito, como si la cabeza se le hubiera ido a pasear. La imagen del ñandú le suma ese toque bien del monte: bicho rápido, medio desbocado, y vos con las ideas corriendo para cualquier lado. Sirve para retar con humor.
"Dale, Martín, metele pila al partido que estás en la luna. Dejate de tener el ñandú en la cabeza y marcá al nueve, que nos embocan otra."