Se dice cuando un tema ya murió y no vale la pena seguir dándole vueltas. Es como soltar el asunto porque ya no tiene arreglo, o porque ya pasó y listo. Sirve para cortar la conversa y seguir con otra cosa. Muy de resignación práctica, tipo: ya fue, no llores sobre la leche derramada.
"Oe, ¿vas a reclamarle por lo de ayer? Ya fue el chivo, causa, mejor vamos por un caldo y se acabó."