Ayer me puse a escuchar la nevera de mi vecina, la del bajo, que zumba en si menor y me tiene un poco obsesionada porque cambia de nota cuando va a llover. Me sé de memoria el mapa de grietas de mi pared, les he puesto nombres de río y a veces las saludo al volver a casa. Guardo los tapones de plástico de las botellas de leche en un cajón que huele a lápiz recién sacado punta. Si me invitas a un paseo sin ruta, te enseño a distinguir las farolas que parpadean de cansancio de las que parpadean de alegría.
Las expresiones que ha grabado
"Pues na, mimicas, que no me vengas aquí con excusicas ni a hablar ni a contar excusas. Mimimi ni mumumú, no me seas mimicas."
Escúchalo para poder votar. ¿O acaso pretendes votar sin escucharlo, papanatas?!!!