Echarse un taco de ojo

Expresión muy mexicana para decir que te quedas mirando a alguien o algo porque está bien atractivo, como para darte el gustito visual. Puede ser una persona, un outfit o hasta un platillo que se ve brutal. Es medio pícaro, así que úsalo con tantito tacto si no quieres verte bien encajoso.

"Mira nomás cómo viene Mariana con ese outfit, échate un taco de ojo rápido y ya, no te me quedes viendo como poste porque luego se da cuenta."

Andar en la crisis

Se dice cuando andas sin un peso, bien corto de lana, como en modo supervivencia. Es esa racha en la que todo te pega y terminas pidiendo fiado hasta para las tortillas o contando monedas para el camión. Suena muy de barrio y se usa para justificar que hoy no alcanza para nada. Y sí, duele.

"No manches, hoy ando en la crisis bien duro, apenas me alcanzó pa’ las tortillas. Si quieres chela, tú invitas porque yo nomás traigo puro aire."

Ser un diez tlaxcalteca

Se dice de alguien o algo que de lejos se ve de diez, como si fuera la gran cosa, pero cuando te acercas se le caen los brillitos. Vamos, pura fachada: mucha pinta, poco fondo. Es una forma medio burlona de bajar el hype sin ponerte pesado. Y sí, tiene su maldad sabrosa.

"No te emociones, compa: en fotos se ve de lujo, pero en persona está bien equis. Ese vato es un diez tlaxcalteca, nomás de lejitos."

Valer menos que un dólar en Tlaxcala

Se dice de algo o alguien que vale poquísimo, que no tiene importancia o que ya no sirve ni para estorbar. Juega con el meme mexicano de Tlaxcala y la broma de que ni existe, así que ahí todo “vale menos”. Es burla ligera, no para ponerse intenso, pero sí pica.

"No manches, ese refri ya ni enfría y hace un ruido de tractor. Eso vale menos que un dólar en Tlaxcala, mejor llévalo al fierro viejo."

Estar hecho una joya

Se dice de alguien que es un personaje, de esos que siempre traen el chisme, el cotorreo y la idea peligrosa lista. No es que sea una joya de verdad, es más bien ironía con cariño. Vamos, que donde se para, se arma el desmadre y la reunión se pone buena.

"No invites a Juanito si quieres algo tranquilo, ese vato llega, pone música, saca el mezcal y en cinco minutos ya traes a la vecina bailando, está hecho una joya."

Andar chido

En Tlaxcala y buena parte de México, andar chido es ir bien, verse bien o traer buena vibra. Puede ser por la ropa, por la actitud o porque todo te está saliendo de lujo. Es como decir que andas al cien, sin broncas y con estilo. Suena relajado y queda perfecto para echar carrilla leve.

"No manches, ese vato llegó a la fiesta bien chido, con tenis nuevos y cadenita, y hasta el DJ le puso rola nomás de verlo."

Echar el tlacuache

Dicho muy de la zona para decir que te vas a echar una siesta, casi siempre después de comer, cuando ya te pegó la comilona y el cuerpo pide apagarse tantito. La imagen es la del tlacuache metiéndose a su madriguera a descansar. Suena chistoso y queda perfecto para justificar el bajón.

"No me hables de pendientes, compa: después de esos tacos y el mole, me voy a echar el tlacuache tantito en el sillón."

Andar sacado de onda

Se dice cuando andas confundido, sorprendido o medio descolocado porque algo no te cuadra. Es como ir con cara de ¿qué está pasando aquí? y sin agarrar la onda. Muy de México, y en Tlaxcala se oye un montón. Sirve tanto para un susto como para una situación rara.

"Llegué a la fiesta y todos iban vestidos de astronauta, yo en jeans. Andaba bien sacado de onda y nomás decía: ¿qué onda o qué?"

Tirar esquina

Se dice cuando alguien se queda en una esquina o en un punto estratégico, medio de mirón, medio de vigilante, nomás checando quién pasa y qué se arma. Puede ser por chisme, por cuidar el barrio o por andar cazando plan. No siempre es mala onda, pero sí suena a que anda bien al tiro.

"Ese vato ya se clavó tirando esquina afuera del salón, nomás viendo quién entra y quién sale. Aguas, porque seguro anda de chismoso o buscando a la morrita que le late."

Aquí no pasa

Frase en plan meme para bromear con que en Tlaxcala nunca pasa nada, o que todo ocurre en cualquier lado menos ahí. Se usa para tirar carrilla cuando hay un evento, una moda o un chisme y alguien remata con esto. No es odio, es humor local y la neta sí da risa si lo agarras con calma.

"Wey, ya llegó la gira a todo México, hasta a pueblitos random... y mi compa: en Tlaxcala no, aquí no pasa, mejor unas chelas y ya."

Tirar la chancla

Se dice cuando te vas de fiesta sin freno, te desfasas a gusto y acabas dándolo todo, como si en el bailongo salieran volando hasta las chanclas. Es plan: hoy no se duerme, hoy se perrea, se canta y se regresa cuando ya está clareando. Muy de ambiente y de echar relajo.

"Nos fuimos a Zacatelco y tiramos la chancla bien macizo, entre cumbias y chelas, hasta que ya estaba amaneciendo."

Contar chiles

Se dice de quien anda de metiche, pegado a la conversación y queriendo enterarse de todo aunque no le incumba. Es el típico que se arrima, escucha, pregunta y luego hasta opina como si fuera parte del asunto. Vamos, puro chisme disfrazado de curiosidad. Y sí, cae gordo, pero da risa verlo en acción.

"Mira nomás al Juan, ya se pegó a la mesa de los compadres contando chiles, al rato va a saber hasta quién se quedó con el último taco."

Echarse un libro

En Tlaxcala no va de ponerse a leer, qué va. Echarse un libro es soltar el chisme del bueno, largo y con capítulos, con santo y seña, nombres, lugares y hasta recreación de escenas. Es como decir te voy a contar todo, pero en modo novela. Si no dura un rato, ni cuenta.

"Ven, comadre, siéntate tantito, porque me voy a echar un libro del drama de Lupita anoche y vas a quedar con el ojo cuadrado."

Armar un relajo

Se dice cuando alguien provoca desmadre: hace escándalo, alborota el ambiente o convierte algo tranquilo en un caos total. Puede ser por andar de payaso, por buscar pleito o nomás por no saber estarse quieto. Es muy de México y suena a que ya valió la paz del lugar.

"Jorge armó un relajo en la fiesta: puso la bocina a todo, se echó un grito y se aventó a la alberca con tenis, bien campante."

Escuelazos

Se usa para hablar, medio en burla, de las anécdotas de la escuela que alguien cuenta como si fueran hazañas legendarias. Son esas historias de la primaria o la secundaria que siempre crecen con cada repetición: que si humilló al profe, que si se rifó en la reta, que si lo expulsaron por rebelde. Puro cuento escolar inflado, pero entretiene.

"No manches, Juan ya empezó con sus escuelazos: que en la secundaria le metió tres goles al profe y todavía le pidió la firma en el balón, bien sobrado."

Armar la pachanga

Se dice cuando vas a montar una fiesta o reunión con ambiente, música y chelas, de esas que empiezan tranquilas y acaban con todo el mundo cantando, bailando y haciendo desmadre. Es como decir armar el plan, pero en modo fiestón. Y sí, casi siempre alguien termina pidiendo karaoke a gritos.

"Este finde vamos a armar la pachanga en casa del Toño, llévate unas chelas y ve calentando la garganta, que el karaoke se pone bravo."

Tinta de gusano

Apodo bien rebuscado y medio poético para el pulque en Tlaxcala. Lo de “tinta” va por lo espeso y lo lechoso, y “gusano” le mete ese toque de campo, de maguey y de cantina vieja. Se usa en plan cotorreo para pedir pulque sin decir pulque. Suena raro, pero tiene su encanto.

"Saliendo del jale, cáele al tinacal, que el compa ya apartó la jarra de tinta de gusano y unas botanitas pa’ agarrar cura."

Juntar chiles

Se dice cuando alguien anda organizando el plan y quiere juntar a la banda para una reunión con buen ambiente. Es como decir que vas a armar la fiesta, hacer el cotorreo y que se ponga bueno. Suena muy de barrio y con doble sentido picantón, porque chiles ya sabes, siempre da risa.

"Este finde voy a juntar chiles en mi casa, cáele con unas chelas y avísale a la banda, que se arme el cotorreo hasta que nos corran los vecinos."

Andar de hongo

Se dice de alguien que va en la luna, distraído y medio perdido, como si trajera la cabeza en otro lado. También aplica cuando alguien se queda pasmado y no agarra el rollo de lo que está pasando. Es de esas frases que suenan raras, pero pintan perfecto al que anda flotando por la vida.

"Íbamos al centro y Luis andaba de hongo, se pasó la parada y todavía preguntó que si ya habíamos llegado, no manches."

Me lo sé de memoria

Se dice cuando te sabes algo perfectamente, palabra por palabra, sin tener que mirar apuntes ni repasar. Vale para una canción, una tabla, un discurso o lo que sea. Es como decir que lo traes bien grabado en la cabeza y que no te agarras ni tantito. Suena confiado, a veces hasta presumidillo.

"En el examen de historia el profe me quiso agarrar en curva y le solté: eso me lo sé de memoria, mejor pregúntame la Revolución."

Librar la chamba

Se dice cuando por fin sacas un trabajo o un pendiente difícil sin que te reviente, aunque haya estado pesado o lleno de broncas. Es como decir que la libraste y cumpliste, ya sea en la chamba de verdad o en cualquier encargo. Suena bien de barrio y bien mexicano, y da un gustito decirlo.

"No manches, pensé que el jefe me iba a traer en friega, pero al final libré la chamba y vámonos por unos tacos al pastor para festejar."

Preparar el atole

Se dice cuando alguien anda tramando algo en secreto, moviendo hilos y dejando todo listo sin que nadie se entere. Es como estar cocinando el plan a fuego lento, con cara de yo no fui, hasta que de repente sale la sorpresa. Muy de chisme y de barrio, y la imagen del atole le queda perfecta.

"Mira al Juanito, bien calladito y con el cel pegado. Ese ya anda preparando el atole pa’ la fiesta, al rato cae la banda y ni te enteraste."

Guitear

Se usa cuando alguien se desaparece de un plan sin avisar, tipo que estaba en la peda, te volteas tantito y ya no está. Vamos, que se fue a la francesa y te dejó con la palabra en la boca. Suele sonar a reclamo con tantita burla, porque qué poca educación, pero también da risa.

"No manches, el Toño ya guiteó y ni adiós dijo. Nos dejó con la cuenta, la bocina y el chisme a medias, bien fantasma el vato."

Chambearle duro

Se dice cuando alguien se pone las pilas y trabaja un chingo, con ganas y sin aflojar, ya sea en la chamba, en un proyecto o en lo que toque. Es como decir que anda dándolo todo para sacar lana o cumplir una meta. Suena bien de barrio y bien mexa, la neta.

"No manches, Juanito anda chambeándole duro porque quiere su bocho bien tuneado, con rines y todo. Ni sale a la peda, nomás jala y jala."

Echarse la tienda

Se dice cuando alguien se va de compras con mentalidad de arrasar, como si fuera a vaciar el local y llevárselo todo. No es literal, claro, es puro cotorreo para burlarte de la persona que no se sabe medir y vuelve cargada de bolsas. Muy de plan: fui por una cosa y salí con media tienda.

"La Marce juró que nomás iba por un shampoo al centro y ya la vi: se va a echar la tienda y va a volver con bolsas, bolsas y hasta un florero que ni cabe en la sala."

Echar chisme

Se dice cuando te pones a platicar chismes, o sea, a soltar y escuchar el cotilleo más fresco del barrio. Es juntarte con alguien para ponerte al día, comentar quién anda con quién y qué pasó en la cuadra. No es precisamente deporte olímpico, pero en Tlaxcala se entrena con cafecito y risas.

"Vente a la casa de la Tere, ya puso el café y las conchas, y nos ponemos a echar chisme bien a gusto, porque el vecino nuevo ya dio de qué hablar."

Estar hecho leña

Se dice cuando estás reventado, molido o sin pila, ya sea por desvelo, chamba pesada o porque el día te pasó por encima. Es como admitir que tu cuerpo ya pidió esquina y tu ánimo también. Suena muy de calle y queda perfecto para quejarte sin ponerte dramático, pero dejando claro que no das una.

"No inventes, ayer me aventé doble turno y luego el tráfico, amanecí hecho leña. Si me hablas rápido ni proceso, mejor tráeme un cafecito y ya luego existo."

Abrírsele a uno las carnes

Se dice cuando algo te da un susto o una impresión bien fuerte, de esas que te dejan helado y con el cuerpo tenso, como si se te abriera la piel. Va más por el lado del miedo, el asco o el impacto, no tanto de sorpresa bonita. Suena dramática y bien gráfica, y por eso pega duro.

"Se fue la luz en la casa y sonó un golpe en el patio, neta se me abrieron las carnes y hasta el perro se escondió abajo de la cama."

Echar el choro

Se dice cuando alguien se avienta un discurso larguísimo, con pura labia y muchas vueltas, pero sin llegar al punto. Es como hablar por hablar para marear a la banda o zafarse de una respuesta clara. Muy típico en clases, juntas y cuando alguien anda vendiendo humo. Y sí, desespera sabroso.

"El compa nomás se echó el choro en la junta, que si el plan, que si el futuro, y al final nadie supo quién iba a hacer qué ni pa’ cuándo."

¡Qué buen pedo!

Expresión muy mexicana para decir que algo estuvo chido, que salió de lujo o que alguien trae buena vibra. También puede ser un elogio a la actitud de alguien, tipo “qué buena onda”. Ojo, según el tono puede sonar medio fiestera o confianzuda. Y sí, tiene ese sabor de plan relax: todo bien, todo cool.

"Fuimos por unos tacos y acabamos cantando en el karaoke del bar, qué buen pedo estuvo, hasta el mesero se rifó con las rolas."

Está chido

Se dice cuando algo está muy bueno, bonito o simplemente genial. Es un clásico del español de México y en Tlaxcala lo oyes igual para ropa, planes, música o cualquier cosa que te late. Suena relajado y positivo, como dar el visto bueno sin hacer tanto show. Bien simple y bien efectivo.

"Vamos al zócalo al rato, ¿no? El mural nuevo quedó bien chido y luego nos echamos unas quesadillas, porque ya me anda rugiendo la panza."

Andar en el imperio

Se dice cuando alguien anda bien creído, inflado de ego, como si ya fuera la mera mera y todos tuvieran que rendirle pleitesía. Aplica para el que presume por un logro chiquito, por un puesto nuevo o nomás porque trae tantita lana. Es burla ligera, pero sí pica si te queda el saco.

"Nomás porque lo subieron de puesto ya anda en el imperio, ni saluda y hasta pide su cafecito como si fuera el patrón."

Echar la oreja

Se dice cuando alguien se pone a escuchar a escondidas una conversación que no es suya, por puro chisme o curiosidad. Vamos, el clásico de arrimarse tantito para enterarse de qué pasó, quién dijo qué y con quién. En Tlaxcala esto se ve seguido, porque el chisme corre más rápido que el camión.

"Estábamos platicando tranqui y la doña de al lado ya andaba echando la oreja en la ventana, nomás para ver si le caía chisme fresco."

Estar mamón

En México se dice de alguien que anda insoportable, pesado o con actitud de creído, como si todo le molestara o se sintiera la última coca del desierto. Puede ser por estar de malas, por estar chingue y chingue con bromas, o por ponerse bien sangrón. Suena fuertecito, pero es súper común.

"Ya, Juanito, neta bájale. Desde que llegaste a la fiesta estás bien mamón con tus bromitas y ni dejas platicar a gusto."

Armar la machaca

Se dice cuando alguien monta un alboroto bien escandaloso, arma el desmadre y hace que todo el mundo voltee a ver. Suele ser en bola, con gritos, relajo y cero discreción, como para hacerse notar o calentar el ambiente. No es precisamente fino, pero cuando se arma, se arma.

"Caímos en bola a la plaza y armamos la machaca tan duro que hasta el de las nieves subió la bocina y nos tiró paro con cumbias."

Traer la tonzura

Dicho muy de barrio para decir que ya vienes reventado, sin pila y con cara de que te atropelló la vida. La gracia está en la imagen de que el cansancio te deja pelón, como si se te hubiera caído el pelo del puro agotamiento. Se usa en plan cotorreo, no literal, y suena bien tlaxcalteca.

"Entre el solazo, la combi llena y la fila eterna por los tlacoyos, ya traía la tonzura. Mejor me voy a tirar un rato antes de seguirle."

Echarle un capítulo

En Tlaxcala se dice cuando te vas a dar el rol con la banda, ya sea de fiesta o nomás a cotorrear un rato. La idea es armarte una noche con historia, de esas que al día siguiente se cuentan como si fuera serie. No es literal, es como decir vamos a vivir el episodio de hoy.

"Ayer caímos al centro, unas chelas, tacos y música, y le echamos un capítulo tan bueno que hoy ando crudo y sin voz."

Estar achicalado

Se dice de alguien que anda bajoneado, tristón o sin ganas, como con la pila descargada. Es ese mood de no querer ni platicar, nomás estar ahí, apagado. En Tlaxcala se oye para marcar que traes el ánimo por los suelos, ya sea por un coraje, una pérdida o pura mala racha.

"Desde que se le perdió su tazo favorito, Juan llegó a la escuela bien achicalado, ni en el recreo quiso cotorrear."

Andar de pata de perro

Se dice de alguien que casi no para en casa y se la pasa en la calle, de un lado a otro, como perro sin dueño. Puede ser por andar de fiesta, de chamba, de visita o nomás por inquieto. No siempre es insulto, a veces hasta da envidia, pero sí suena a que nunca se está quieto.

"No le marques a Juan, ni contesta. Ese vato anda de pata de perro desde el viernes, brincando de la feria a la casa de la tía y luego a los tacos."

Echarse un muerto

En Tlaxcala se dice cuando te echas una siesta brutal, de esas que caes redondo y despiertas desorientado, como si te hubieran apagado y vuelto a prender. Suele pasar después de una comilona o con el sol pegando rico. No es dormir tantito, es desaparecer un rato. Y sí, da hasta orgullo.

"Después del mole con arroz en casa de mi abuela, me eché un muerto de dos horas y desperté sin saber ni qué día era, bien a gusto."

Andar de mayoría

Se dice cuando alguien se pone en plan sabelotodo, como si fuera el que manda o el que más sabe, aunque en realidad no tenga ni idea. Va con burla, porque la persona se da aires de experto y acaba quedando mal. Muy de cantina y de plática entre compas cuando alguien se pasa de listo.

"El Juan andaba de mayoría dando cátedra de asado y al final dejó las salchichas negras, ni el perro se las quiso comer."

Tejer la cuajada

Expresión pícara para decir que alguien se escurre, se desaparece o se va de un lugar sin avisar y sin hacer ruido. Vamos, que estabas en la peda y de repente ya no está, como si se lo hubiera tragado la tierra. Suena bien de rancho y tiene ese toque chusco que da risa cuando lo cachas.

"Estábamos en la posada y el Pepe ya se quería ir, se hizo el loco, tejió la cuajada y cuando volteamos ya andaba en los tacos con otra bolita."

Pintarse de colores

Se dice cuando alguien se va de volada, se esfuma o se escabulle para no dar explicaciones, evitar un regaño o zafarse de un momento incómodo. Es como volverte invisible, pero en modo dramático y bien mexicano. Muy útil cuando ya viste venir la bronca y prefieres desaparecer antes de que te agarren.

"En cuanto mi jefa sacó el tema de mis calificaciones, me pinté de colores y me fui al cuarto como si nada, ni adiós dije."

Echar el chal

Se dice cuando te quedas platicando a gusto, normalmente con chisme incluido, y la charla se alarga más de la cuenta. Es el plan clásico de comadres, vecinas o la banda: te sientas, sale el cafecito o unas carnitas y de pronto ya llevas horas echando el chal como si no existiera el reloj.

"Nos sentamos tantito a echar el chal y, cuando vimos, ya era noche: cafecito, pan dulce y el chisme de la vecina en modo telenovela."

Echar chal

En Tlaxcala, echar chal es juntarte a platicar chisme, ponerte al día y darle vuelo al cotorreo con la comadre. No es solo hablar por hablar, es sacar el cafecito, sentarte a gusto y soltar el dato jugoso del barrio. Si hay secreto, aquí se cocina. Y sí, engancha sabroso.

"Ayer fuimos con Lupita a echar chal y acabamos enterándonos de que el güero del mercado anda quedando mal con medio mundo, bien quitado de la pena."

Echar el sketch

Se usa cuando alguien anda tirando la onda y tratando de ligar, pero con toda la actitud de que ya trae el plan armado. Es como coquetear mientras te avientas tu show y vas midiendo el terreno, a ver si pega. Suena medio chusco, como de compas echando carrilla al que anda de conquistador.

"¿Ya viste a Pablo? Desde que llegó anda echándole el sketch a Ana, con su sonrisita y ofreciéndole chela, como si fuera galán de novela barata."

Echar la vacilada

Se dice cuando alguien se pone de mamón a vacilar, presumir o echarse flores de más, a veces inventando o exagerando para impresionar. Es el típico que llega con historias bien infladas y se cree la mera mera. No siempre es mala onda, pero sí da pena ajena cuando se nota el cuento.

"Ahí viene el compa a echar la vacilada de que conoce al alcalde y que le regalan chelas en todos lados. Sí, cómo no, campeón, ya mejor siéntate y pide una."

Topar

En Tlaxcala, topar es encontrarte a alguien de pura casualidad, sin planearlo, y casi siempre en el peor o el más chismoso momento. Aplica en la calle, en el mercado o en el bailongo, cuando jurabas que esa persona ni se iba a parar por ahí. Da coraje, risa o pena ajena, según el caso.

"No manches, fuimos al bailongo en Santa Justina y me topé a mi ex con su nuevo galán, hasta me escondí atrás del puesto de tlacoyos."

No mames, tlaxcalteca

Se usa para soltar sorpresa, incredulidad o un no me lo creo bien fuerte, con el chiste de meter a Tlaxcala en la frase. Viene del clásico no mames mexicano, que es vulgarcito pero muy común, y aquí se remata con tlaxcalteca para darle sabor local y vacilar un poco. Ideal para exageraciones y rumores.

"Me dijeron que en Tlaxcala todos se conocen por nombre y apellido y hasta el perro te saluda. No mames, tlaxcalteca, eso ya es demasiado."

Estar huevón

Se usa para decir que alguien anda bien flojo, sin ganas de hacer nada, como en modo sofá permanente. No es que esté enfermo, es que le ganó la hueva y prefiere tirarse a ver la vida pasar en vez de moverse o chambear. Suena medio burlón y a veces sí pica, pero es muy de diario.

"No manches, Juan dijo que iba a ayudar y se quedó tirado viendo series con una cobija. Hoy anda bien huevón, ni pa' barrer se paró."
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