Se dice cuando alguien anda de mal humor, con cara larga o haciendo pucheros, como si trajera el hocico fruncido todo el día. Es esa vibra de estar resentido, enojado o sentido por cualquier cosa, a veces sin decirlo directo. Muy útil para describir al que se amarga solo y contagia el ambiente.

"Dejá de andar con los morros, hombre. Solo porque se acabaron las baleadas ya tenés cara de funeral y ni saludás."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!