Se dice cuando alguien anda bien perdido, mareado o confundido, como dando vueltas sin rumbo y sin agarrar la onda. Puede ser por la resaca, por el cansancio o porque la cabeza no te da. En Puno suena bien de calle y pinta perfecto a quien está desorientado y medio atontado.
"Después de la juerga, Juan se fue al mercado y andaba en torito, preguntando por su chompa como si la hubiera dejado en la luna."