Se le dice a alguien que trae la curiosidad a tope y no deja de preguntar por todo, metiéndose donde no lo llaman. Es el típico que quiere saber el chisme completo, con horarios, nombres y hasta capturas, como si fuera investigador. Puede sonar medio regaño, pero también se usa en plan carrilla entre compas.
Se dice de la persona que va todo el día a base de preguntas, con curiosidad pesada o cotilla, intentando enterarse de todo. No es que sea periodista, es que no perdona una y te saca información hasta de lo que has desayunado. Puede sonar medio en broma, medio con pullita, según el tono.