Dicho bien larense para decir que algo está buenísimo, que es una maravilla y encima se siente fresco y agradable. Lo comparan con la brisa de Cabudare en plena tarde caliente, cuando el sol está pegando duro y de repente corre airecito y te salva. Es un piropo con sabor local, y suena sabroso.
"Epa, el plan de ayer estuvo chévere como brisa de Cabudare, bailamos hasta tarde y ni ganas me dieron de irme pa' la casa."