Frase bien caraqueña para pedirle a alguien que le mande tus saludos a otra persona. Es como decirle: cuando lo veas, recuérdale que yo existo y que le tengo cariño. Suena cercano, de pana, y sirve tanto para amigos como para familia. No es nada formal, es puro calorcito social.
"Mano, si te cruzas a José en la esquina, échale mi saludo y dile que no se haga el loco, que la parrilla en su casa está pendiente."