Se dice cuando un plan o una juntada está saliendo redondita, con clima de asado: gente copada, comida rica, música y cero estrés. Es como decir que está todo impecable y pinta para largo. A veces también va con ironía, cuando el ambiente se pone intenso y alguien se roba el show.
Se usa cuando algo está tan aburrido y apagado que parece tarde de domingo con calorón, sin chisme, sin fiesta y sin nada que hacer. Es como decir que el ambiente está muerto, que no hay ni ganas de moverse. Ideal para quejarse del día, de la fiesta o hasta del grupo de WhatsApp.