Se dice cuando algo o alguien va a tope, con un ritmo que no afloja y una energía que se nota en el ambiente. Puede ser una fiesta, un curro, una cuadrilla o hasta una máquina que no para. Es como decir que está en su mejor momento y tirando fuerte. Suena muy de aquí y entra solo.
"Oye, la verbena del pueblo está que rasca, han puesto reguetón y hasta el abuelo se ha venido arriba con el kalimotxo."