Se usa para decir que alguien es muy terco y cabezón, que insiste una y otra vez hasta que consigue lo que quiere, como un martillo dando golpes sin parar. Puede sonar a piropo o a bronca cariñosa, según el tono. Es muy de pueblo, de abuelos y vecinas que lo han visto todo y no se sorprenden ya de nada.

"Toni, llevas tres meses detrás de la misma idea, no aflojas nunca, estás fet un martell, al final lo sacarás aunque revientes al jefe."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!