En Perú se usa para decir que alguien está avergonzado, con roche, todo incómodo por algo que pasó o que acaba de hacer. Es como querer que la tierra te trague de la pura vergüenza. Viene de palta, porque te quedas verde del apuro. Y hay que admitir que la imagen es buenísima.
Se dice cuando alguien está nervioso, asustado o medio paranoico por algo, como si se hubiera quedado sin reacción. En Perú es bien común y en Tacna se escucha un montón. Viene de la palta, sí, pero no te rayes con la fruta. Es más bien estar con susto y cara de ¿y ahora qué hago?
En Lima se dice estar palteado cuando alguien está nervioso, avergonzado o con mucha ansiedad por algo que va a pasar o que ya pasó. Es como cuando te sudan las manos, se te acelera el corazón y solo quieres que la tierra te trague. Es muy típica en Perú y la verdad describe perfecto ese momento incómodo.