Se dice de alguien que anda medio majara, como con la cabeza en otra parte, soltando ideas raras o haciendo cosas sin mucho sentido. Es una forma medio burlona, no necesariamente mala, de decir que le falta un tornillo. Y sí, la imagen del viento pegando en el techo le queda perfecta.
"Juan salió en chalas con temporal y se puso a conversar con las ovejas. Ese compadre tiene viento en la azotea, te juro."