Expresión muy mexicana para soltar sorpresa, incredulidad o un no manches pero un pelín más subidito. Es como decir ¿neta?, ¿en serio? o no me digas, cuando algo te suena a cuento o te deja con la boca abierta. No es la grosería más pesada, pero tampoco es para decírselo al profe.
"Wey, me dijeron que el Chucho se compró un Ferrari y ni trabaja. ¡No friegues! ¿A poco sí o te están choreando bien gacho?"