En Apurímac se usa de forma pícara para hablar de la cantidad justa de trago, casi siempre chicha o cañazo, que necesitas para entrar en calor, alegrarte y botar las penas. Es como tu dosis personal para ponerte sabrosón sin terminar gateando por la plaza. Y hay que admitir que la palabra suena bien elegante para algo tan terrenal.

"Oe causa, hoy ha estado brava la chamba en la chacra, vamos donde la Rosario por nuestra tarifa o mañana no nos levantamos ni para regar las papas"

En Yaracuy decir que alguien te puso una tarifa no tiene nada que ver con pasajes ni precios. Es esa cara de fastidio mezclada con mala gana cuando le pides un favor y el pana parece que estuviera pagando una deuda. Es como si te estuviera diciendo que sí, pero con una cara que provoca mandarlo pa' la porra.

"Le pedí a Carlos que me ayudara con la mudanza y me puso tremenda tarifa, se quedó todo amargado mirando el teléfono como si yo le estuviera cobrando una fortuna."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!