En Bolívar y en buena parte de Venezuela se le dice así a una amiga de confianza, de las que son pana de verdad. Es la que te cubre la espalda, te resuelve el peo y no te deja tirado ni cuando todo se pone feo. Vamos, tu hermana elegida para la batalla, pero con más calle.
"Chamo, anoche me quedé varado y mi tía de pana Sarita me mandó un taxi y hasta me guardó arepas. Esa jeva es oro puro, vale."