Se dice de un amor que arranca con full intensidad, pura bulla y promesas de novela, pero es frágil y se deshace rapidito cuando llega la vida real. Como el papelón, que parece sólido pero se derrite con nada. Ideal para esos romances que duran lo que dura el entusiasmo del primer mes.
Se dice de una relación que es pura pantalla: mucho show de amor para la gente, fotos, dedicatorias y besitos pa' la tribuna, pero cuando se apaga la cámara no hay nada sólido. Vamos, más falso que billete de tres bolívares. Ideal para parejas que viven de la apariencia y del qué dirán.
En Maracaibo se dice para un amorcito medio dulce y medio enredado, de esos que arrancan con risas, celitos y pullitas, como papelón con limón: rico, pero empalaga si te pasas. Es una relación intensa, chismosa y de ratos, que se prende rápido y se apaga igualito cuando llega la realidad.
Se refiere a un amor dulzón, empalagoso y lleno de promesas bonitas, como papelón con limón bien cargado, pero que no aguanta nada. Al primer problema serio se derrite, se deshace y se ve que todo era pura habladera y cero compromiso. Es de esos romances que en WhatsApp son novela turca, pero en la vida real no duran ni medio chaparrón.