Estar hecho un peo de loca
Se dice cuando alguien anda perdidísimo, desubicado o hecho un desastre mental, como si no supiera ni en qué planeta está. También vale para situaciones caóticas donde todo sale mal y nadie entiende nada. Es bien maracucha, bien exagerada y un pelín vulgar, pero justo por eso pega y da risa.
güirito
En Maracaibo se usa como apodo para un chamo, normalmente blanquito o de pelo claro, a veces dicho con cariño y a veces con burla. No es que sea el salvador del grupo, es más bien una forma de señalar al pana por su pinta o por ser el “catirito” del combo. Bien maracucho y bien de calle.
mamadera de gallo
En Maracaibo se dice cuando alguien se pone a mamar gallo, o sea, a joder, vacilar o hacer perder el tiempo a propósito. Te deja esperando, se hace el loco y encima se ríe como si nada. Sirve para señalar una tomadera de pelo bien maracucha, de esas que te sacan la piedra pero también dan risa.
Amor de papelón
En Maracaibo se dice para un amorcito medio dulce y medio enredado, de esos que arrancan con risas, celitos y pullitas, como papelón con limón: rico, pero empalaga si te pasas. Es una relación intensa, chismosa y de ratos, que se prende rápido y se apaga igualito cuando llega la realidad.