Se dice cuando alguien se pone a chambear en serio para sacar algo adelante, aunque toque improvisar, hacer malabares y resolver sobre la marcha. Es como decir que se la ingenió y no se quedó mirando. Muy de calle y bien peruana, perfecta para cuando alguien salva la situación con puro esfuerzo y viveza.
En Tacna se usa para decir que alguien se está currando a otra persona, normalmente en plan conquista. Vamos, que está metiendo floro, tirando labia y jugando sus cartas para ligar, a veces con un toque de insistencia. No es solo coquetear, es ir con estrategia. Si sale bien, se celebra. Si no, queda como intenso.