Se dice cuando algo viene con su toque moqueguano, o sea, hecho a la manera de Moquegua, con sabor casero y orgullo local. Vale para comida, planes o cualquier cosa que tenga ese puntito de la tierra. Es como decir: esto no es genérico, esto es de acá y se nota. Y sí, suele venir con ajicito y cariño.
"Cae a la casa, que hoy sale ceviche con su moqueguano, su ajicito y su canchita. Mi abuela le mete la mano y queda bravazo, vas a querer repetir fijo."