En Cali y el Valle se dice cuando alguien se pone a hablar carreta a lo grande: mete cuento, exagera, adorna la historia y se inventa detalles para sonar más bacán o para convencer. Vamos, puro bla bla con sabor a novela. Sirve para vacilar al que está echando cuento y bajarlo a tierra con cariño.
En Antioquia se dice cuando alguien se pone a hablar y hablar, echando cuento sin parar, a veces con pura labia y mucha carreta. Puede ser una charla bacana entre parceros o un discurso que ya cansa, depende del tono. Si te dicen que estás echando carretazo, bájale dos rayitas o invite el tinto.