Se dice de alguien que está medio ido, como si le faltara un tornillo o estuviera en su mundo. Puede ser por ir un poco piripi, por no haber dormido o simplemente por hacer cosas rarísimas sin venir a cuento. No es necesariamente insulto, pero sí lleva cachondeo. Vamos, que está para mirarlo.
"El Dani ha venido al curro con una capa y un silbato, diciendo que es el alcalde del barrio. Está como una garnacha, luego no digas que no te avisé."