Se dice de alguien que se la tiene montada y va por la vida como si fuera la última Coca-Cola del desierto. Se cree más que los demás, presume de todo y se le sube cualquier bobada a la cabeza. Vamos, que anda agrandado y con un ego que no le cabe ni en la puerta.
"Desde que lo ascendieron, el man anda todo creído, ni saluda y se cree el jefe del barrio por tener una oficina con aire."