Se dice cuando alguien tiene muchísima pasta, pero muchísima, en plan que va sobrado y no mira precios. Es como decir que está forrado, podrido de dinero o que le salen billetes hasta de los bolsillos. Muy de barra de bar para rajar con envidia sana. Y sí, da un poco de rabia.
"Desde que Paco montó el chiringuito en Burgos, está forrado de pasta y ahora pide café de especialidad y se queja si el pincho no es gourmet."