Dicho veracruzano para cuando alguien anda hiperactivo, inquieto y no para ni un segundo, como mono suelto. Va y viene, se mete en todo, no se está quieto y trae a todos mareados. Se usa mucho para niños, pero también para el compa que trae ansiedad o emoción y anda como trompo todo el día.
"No manches, desde que le dijeron que mañana hay playa, el chamaco está hecho un chango sin mecate, ya tiró la mochila, brinca en el sillón y ni cenar quiere."