Se dice de alguien que llega a una rumba ya prendido, medio pasado de tragos, como si hubiera calentado motores antes de salir de la casa. No esperó a que el ambiente subiera, entró directo en modo fiesta. En Aragua se suelta para vacilar al pana que aparece así, sin pena y sin freno.
"¿Viste a Luis? Llegó jalado de inicio y apenas son las ocho. Ya está bailando con la escoba y pidiendo otra ronda como si fuera medianoche."