Se dice cuando toca arrimar el hombro y trabajar duro, sin quejarse ni rajarse aunque esté pesado. Es como decir: hoy no hay de otra, hay que sacar la chamba y cargar con lo que toque para que el plan salga. Muy de banda chambeadora, de esas que no se rajan ni con sueño.
Se usa cuando toca trabajar duro y alguien tiene que ponerse al frente para sacar la pega adelante. Es como decir que hay que aguantar el peso del grupo y no rajarse, sobre todo cuando hay montón de trabajo acumulado. Suena a bueyes sudando, pero en versión oficina, taller o donde toque, y la verdad es que tiene su encanto bruto.
Se dice cuando toca arrimar el hombro y sacar la chamba adelante, sobre todo si sientes que tú estás empujando y los demás nomás están de adorno. Es como decir que te toca cargar con el trabajo pesado para que la cosa avance. En Yucatán suena bien directo y bien real, la neta.
Se usa cuando alguien se rifa sacando adelante la chamba pesada, tomando la responsabilidad y echándole ganas aunque el resto ande haciéndose güey. Es como decir que esa persona es la que de verdad empuja el trabajo y no se raja. Y la neta, siempre hace falta alguien que jale la carreta.
En Veracruz se usa para decir que ya te vas a aventar el compromiso en serio, sobre todo cuando decides formalizar con alguien y hasta casarte. Es como decir: ya me toca empujar el proyecto de pareja, con responsabilidades y todo el paquete. Suena a chamba dura, pero también a orgullo de echarle ganas.