En el Zulia se dice de alguien que llega o aparece justo a tiempo, en el momento perfecto, como si tuviera radar. También vale para algo que cae de maravilla cuando más hacía falta. Es un halago bien de pana, de esos que dicen: este bicho sí está pendiente y no deja morir la vuelta.
"Marico, estábamos sin hielo y la música apagada, y llegó la Yuli con una cava full y un parlante. Qué vaina, esa jeva es muy ocasiao, nos salvó la rumba."