Se dice cuando algo te provoca un montón y ya lo tienes fichado, como una comida brutal, un plan o hasta una compra. Es ese momento de decir: ahora sí, le voy a entrar con ganas. En Lara se oye bastante con comida, pero vale para cualquier antojo que vienes arrastrando.
"Mija, por fin es viernes. Hoy sí le voy a poner el diente a esas arepas rellenas, y si sobra, mañana repito sin pena."