Se dice cuando te quedas en blanco o medio colgado, sin respuesta y sin saber qué hacer, como si tu cabeza estuviera patinando y no agarrara tracción. Es ese momento incómodo en que las ideas giran, pero no avanzan. Sirve para clases, conversaciones y cualquier papelón inesperado.
"La profe me tiró una pregunta del examen y yo, con la mente en la luna, me quedé patinando heavy frente a todo el curso."