Se dice cuando alguien ya está al límite de aguantar algo y le falta nada para explotar, normalmente de bronca, estrés o hartazgo. Es como tener la paciencia a tope y una gotita más te hace saltar. También puede usarse en positivo, pero lo más común es en plan ya no doy más. Y sí, se siente.
"No me rompas más las bolas con el grupo de WhatsApp, loco, que hoy tengo el vaso lleno y a la primera te mando a freír churros."