Se dice cuando traes una cruda de esas que te dejan como el Sahara: boca seca, cuerpo pesado y cero ganas de existir. No es solo sed, es esa sensación de estar deshidratado y medio muerto después de la peda, cuando lo único que te salva es agua, suero o una mineral bien helada. Y sí, suena dramático porque lo es.
"No manches, amanecí andando desierto, traigo la boca como lija. Pásame una mineral y unos tacos, porque si no, no revivo."