Se dice cuando te abrigás a lo bestia porque hace un frío que te deja tieso. Te ponés tantas capas que parecés un pingüino caminando torpe, todo acolchado y con la cara medio tapada. Muy de lugares donde el viento te cachetea sin pedir permiso. Y sí, queda ridículo, pero se sobrevive.

"Salí a comprar pan y el viento me pegó un sopapo, así que me vine de pingüino: gorro, bufanda hasta la nariz y dos camperas encima."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!